Análisis – Final Fantasy X HD Remastered

Título: Final Fantasy X HD Remastered
Desarrollador: Squaresoft
Plataforma: PC (versión analizada); PS2 (no HD); PS3; PS4; PSVita
Género: J-RPG
Año de lanzamiento: 2001 en PS2; 2013 en PS3 y PSVita; 2014 en PS4; 2016 en PC

Nota: Yo he jugado a la versión HD, que es en la que se basa el artículo. Sin embargo, al ser una remasterización de la edición de PS2, considero que el análisis para dicha versión sería esencialmente el mismo. A excepción, claro está, de las mejoras en el apartado audiovisual.

El último Final Fantasy desarrollado por Squaresoft antes de su fusión con Enix en el año 2003 fue también el primero en aparecer en PlayStation 2. Para los que me seguís sé que me repito más que el ajo, pero para los nuevos me veo en la obligación de admitir una verdad incómoda: No tuvePlayStation 2 hasta hace un par de años (y no tuve mando hasta este) así que no lo pude jugar en su día. Bueno, a decir verdad no he jugado a ningún Final Fantasy salvo un rato al Final Fantasy VII (la introducción), al Chrystal Chronicles y a la adaptación que se hizo de la primera entrega para Gameboy Advance. A ninguno le he dedicado mucho tiempo y, por supuesto, jamás me había pasado un solo título de la franquicia hasta ahora.

He leído bastantes opiniones sobre esta entrega: Desde opiniones malas, a opiniones que lo ponen por las nubes. Incluso en una encuesta de  Famitsu apareció como el mejor videojuego de todos los tiempos. Casi nada. ¿Pero qué hay de cierto en todas estas afirmaciones? ¿Es de verdad el mejor juego de todos los tiempos? ¿Acaso es una de las peores entregas? ¿Merece la pena? Pasen y vean.

FFX 01

El juego llegó a mi Ludoteca este verano acompañado del Final Fantasy X-2 (se venden juntos) tras una suculenta oferta en Steam (para variar). Y casi diría que ha sido lo único que me he comprado en Steam este año. Casi casi. Estuve viendo hace unos meses un video donde se repasaba toda la saga y he de reconocer que me picó el gusanillo con este juego. Si le sumamos que el verano es el mejor momento que tengo al año para pasarme juegos largos… Pues blanco y en botella.

Final Fantasy X ha visto cómo se le daba una nueva oportunidad en esto de la longevidad digital tras su reaparición en PlayStation 3 y PS Vita con una versión remasterizada. Ya sabéis: Todo se ve más nítido, en HD, sin dientes de sierra y tal. Lo que viene siendo una remasterización. Sin embargo estamos ante un caso un poco especial. Porque la banda sonora no es que se haya remasterizado: Es que se ha vuelto a grabar en alta calidad. Y aunque en un principio me planteé jugar con la música original, me he visto incapaz. Las nuevas pistas suenan a años luz de las que aparecieron en su día en PlayStation 2. El principal compositor de la serie, Nobuo Uematsu, quien se ha encargado de la música desde el primer Final Fantasy hasta el XIV ha hecho un trabajo sobresaliente. En serio, posiblemente estemos ante el mejor apartado con diferencia.

Sin embargo, que la música esté al nivel que está no es solo obra suya. Escuché hace tiempo a alguien que decía que la música de este juego parecía arrancada directamente del mundo que nos presenta. Y no puedo estar más de acuerdo. Cada zona, cada civilización, cada situación… Todo ve cómo se refuerza su personalidad con piezas acústicas que encajan como un guante.

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Del mismo modo que sucede con las partituras, ocurre con todo lo que vemos. Y digo todo. Cada pueblo tiene su arquitectura, su forma de vestir, sus colores… Su personalidad visual. Han sabido representar al 100% un mundo distinto al nuestro, único, vivo. Y en consonancia con la música se genera un mundo tan propio como armónico. Nada desentona y qué queréis que os diga, me ha encantado. Ha habido veces que me apetecía echar la tarde solo por dejarme sorprender con las diferentes localizaciones que tenía que visitar.

En todo este aspecto, además, el juego ha envejecido fantásticamente. Tidus, a quien controlamos; así como Yuna, Auron y el resto del maravilloso elenco de personajes principales conservan una calidad bastante alta, y los escenarios aguantan el tipo. Si bien es cierto que los interiores prerrenderizados han envejecido peor que el resto, le da como ese toquecillo añejo que tanto me gusta y que tan bien le quedan a los primeros títulos de la generación de PlayStation 2GameCube y Xbox.

Sobre el tema escenarios me sigue pareciendo flipante que los combates se sitúen donde suceden. No es como en los Pokémon anteriores a la séptima generación donde no ves dónde luchas, o como suele pasar en los J-RPG que tienes un fondo genérico de la zona en la que estás. Al igual que pasaba por ejemplo en Tales of Zestiria (y creo que estoy avanzando 12 o 13 años en el tiempo), luchas donde estás. Decidme que para un juego salido en 2001 no es de lo más genial. Lo que no ha envejecido tan bien son los PNJ (personajes no jugadores) secundarios. No a los que tienen cierto peso en la historia, sino los otros: Los que ni pinchan ni cortan. El contraste en la calidad de unos y otros me ha parecido enormérrimo. ¡Y me ha hecho muchísima gracia porque parecen Sims sacados de la primera entrega! Bueno, de los render que salieron en su día. Luego lo piensas y no está nada mal, ¿no? Los Sims salió al mercado en 1999.

FFX 03

Pero con Final Fantasy X me temo que no es oro todo lo que reluce, y antes de pararme a analizar la historia o la profunidad de los personajes, quiero pararme en el gran lastre que arrastra. Su sistema de combates. Y no, no hablo de todo el sistema de combate, sino de los turnos. Ojo, adoro los juegos con combates por turnos. Son como una partida de ajedrez donde puedes sacarle partido a cada personaje, pensar en una estrategia, etc. Y para eso está muy bien lo que hace Final Fantasy X, que es algo típico en los juegos con combates por turnos de mostrar quién tomará la acción después del personaje activo. Así, si estás controlando a un personaje más pasivo (en este caso podría ser Yuna), y ves que luego va a atacar un enemigo que usa ataques de fuego y después le toca a Auron; puedes lanzar una magia de protección de fuego para que Auron no tenga posibilidad de sufrir un crítico. Como ya he dicho, títulos como The Legend of Heroes y, si no recuerdo mal, Bravely Default muestran los próximos turnos.

Pero esto no sirve de absolutamente nada si de repente, un enemigo (habitualmente jefazos) pasa de tener uno a tener tres o cuatro turnos seguidos. Si por ejemplo haces una invocación y esta lanza un ataque potente (denominados Turbo), el mismo sistema te avisa de que eso afecta a los turnos, y que el contrincante atacará dos veces seguidas. Cuál es la sorpresa cuando resulta que ataca tres o cuatro. Acabé tan tan mosqueado con este tema que llegué a trucarme la partida para tener 999999999999999 de puntos de salud. Y si no sufrí hasta diez turnos seguidos sin previo aviso, no sufrí ninguno. Me ha parecido injusto e innecesario. A lo mejor es algo que tiene una explicación pero yo no la he encontrado y me frustraba muchísimo.

FFX 04

Dejando a un lado todo el tema este de los turnos, los combates me han parecido de lo más interesantes, sobre todo porque salvo Wakka y Kimahri, todo el equipo está muy equilibrado. Por ejemplo, Yuna puede lanzar magias de protección o invocar eones (criaturas que reparten a base de bien); Tidus también puede aplicarse magia para acelerarse o aumentar el ataque. Esto te permite establecer estrategias de lo más interesantes; y si encima conoces las debilidades de cada enemigo, la matanza está asegurada y es todo un gozo.

Incluso los que he dicho que no me gustaban: Wakka y Kimahri, tienen sus puntos fuertes. Wakka es prácticamente el único capaz de ejecutar ataques a larga distancia, y su ataque especial te permite aprovechar la debilidad a cualquier elemento que presente el enemigo. Kimahri por su parte tiene la habilidad de robar ataques especiales del enemigo. Lo cual creedme: Es muy útil. Sin embargo me han parecido los menos equilibrados.

El sistema de subida de niveles no me ha gustado nada, pero es más sencillo de lo que a priori puede parecer. Y no me ha gustado porque no ves una subida de niveles “como tal”; aunque ofrece absoluta libertad para que tu personaje crezca como te de la gana. Y si Tidus en mi partida podía usar magias para ralentizar al enemigo o acelerar a un aliado, es porque yo lo había seleccionado así. Sin embargo, no notas una subida de nivel como tal; no sientes que suban las estadísticas. Esto, obviamente, puede ser una apreciación mía sin más, y desde luego tampoco empaña el juego.

FFX 05

¿Cómo funciona esta subida de experiencia? Hay un árbol de habilidades, y cada personaje puede moverse por él y desbloquear las habilidades por las que pasa. Para moverse, hay que gastar la experiencia que ganas y como puedes elegir a dónde ir, puedes elegir cómo crecerá cada protagonista. Eso sí, el juego te avisa de que has conseguido experiencia pero no te obliga a subir de nivel por lo que podemos encontrarnos conque, pese a no evitar el combate, nos den de lo lindo. A mí se me iba olvidando eso de distribuir la experiencia así que no faltaron los días de tirarme hasta veinte minutos eligiendo habilidades.

Una cosa que he agradecido es que el juego se encarga de que uses a todos los personajes para que vayan más o menos a la par. Por ejemplo, Kimahri era el que menos usaba con diferencia. Hasta que llegas al final y tienes que usarlo para un combate en el que está solo. Además, durante la historia hay ciertos momentos en los que el grupo se ve dividido, forzándote a combatir con unos personajes determinados sin opciones a elegir. Esto le da mayor variedad y ofrece un buen reto, porque te saca de tu zona de confort.

¿La historia? Sin paños calientes: Empieza muy fuerte, con muchas incógnitas, y poco a poco va perdiendo ese halo de misterio hasta que se sacan algo de la manga, concerniente a Tidus que me pareció forzadísimo. Por lo demás, me ha tenido absolutamente en-gan-cha-do. ¿Que no, Lisa? ¿¡Que no!? El juego puede durar 40h como mínimo y no lo he soltado hasta pasármelo. A The Witcher 3 juego por temporadas, y otros J-RPG como Eternal SonataBravely Default o el Tales of Eternia para PSP han caído en el olvido porque me acababa rallando con juegos tan largos. Incluso títulos como los Xenoblade, no los cojo porque pienso “total, los voy a abandonar”. ¿El Mother? He apuntado dónde estoy y en breves lo retomaré. ¿Alguien ha dicho The Elder Scrolls Arena? ¿Aquel que empecé en 2014 y no me atrevo ni a apuntarlo en la Lista de Juegos 2017 aunque haya pasado el ecuador de la historia? Pues lo repito: Final Fantasy X me lo he pasado del tirón.

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La narrativa tiene tanto a su favor que se le perdonan los errores que tiene. Porque incluso esos errores enfatizan su punto fuerte: Aquí el mundo sigue su curso. Nadie es el centro, nadie es el protagonista como tal y todos son prescindibles. El mundo está tan bien construido que da la sensación de que todo seguirá su curso aunque muriesen todos. Ojo, que con esto no quiero decir que muera nadie. Hasta los personajes más fuertes tienen sus debilidades y desde luego vamos a verlos a todos en sus mejores momentos y también en los más vulnerables.

A todos les afecta la política del mundo donde viven; la religión; las distintas culturas… Así como los acontecimientos más importantes. Y no solo les afecta a ellos, sino que la propia trama del juego sufre las consecuencias de los actos de terceros, provocando unos giros argumentales muy buenos que son los que, a fin de cuentas, sigas enganchado. Como es de esperar, tantas cosas a tener en cuenta y bien tenidas en cuenta, irremediablemente devuelven unos personajes tridimensionales fabulosos; y unas relaciones interpersonales de lo más creíbles. Para el recuerdo queda la pareja Tidus – Yuna y cómo su amistad va forjándose a lo largo de toda la aventura gracias a los buenos y los malos momentos. No me avergüenzo de decir que lloré a lágrima viva con el final. Son tantas horas con ellos, tantas horas viendo cómo crecen, cómo cambian… Cómo pasan de ser simples desconocidos unidos por las circunstancias a ser compañeros de viaje inseparables que se han dejado una huella imborrable en el corazón…

Y llega el momento en que el juego acaba, y no puedes evitar esbozar una sonrisa porque has sufrido los combates con ellos; has sufrido los momentos duros y compartidos los felices. Y cómo no, toca despedirse. Toca decir adiós. Sé que estoy insistiendo demasiado en esto pero creo que aquí es donde reside la verdadera esencia del videojuego como medio de expresión. Final Fantasy X logra transmitir esa sensación de viaje que pocos juegos logran hacer llegar al jugador; logra que eches la vista atrás y sientas que has cambiado junto con Tidus, Yuna, Rikku, Auron, Wakka y compañía. Y eso es lo que se queda grabado de verdad.

Aunque me cueste reconocerlo, Final Fantasy X no está exento de fallos, sobre todo en su jugabilidad, pero me parece un must play en toda regla. Un clásico del género que ha envejecido inmejorablemente, con unas mecánicas y unos combates todavía frescos y una historia atemporal. ¿El mejor Final Fantasy? Dicen que no. ¿Uno de los mejores videojuegos de todos los tiempos? Sin duda alguna. Y si el combate no tuviera sus injusticias le plantaba un 10.

FFX 07

9,75/10

Gabi’s Seal of Approval

5 comentarios en “Análisis – Final Fantasy X HD Remastered”

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