Análisis – Fahrenheit: Indigo Prophecy Remastered

Título: Fahrenheit: Indigo Prophecy Remastered
Desarrollador: Quantic Dream
Plataforma: PC (Versión analizada); PlayStation 2; PlayStation 4; Xbox; Xbox 360
Género: Aventura Gráfica
Año de lanzamiento: 2005 ; 2015 (remasterización)

Vaya por delante que David Cage me parece un… Bueno, digamos que no me cae bien. El tío lleva años creyéndose el mesías de la industria, que solo él puede traernos el auténtico arte a los videojuegos. De Fumito Ueda dijo hace años que era un “tipo interesante”. El diseñador de Beyond (análisis) o Heavy Rain (análisis), que son buenos juegos dijo del creador de Shadow of the Colossus, que es una locura, ¡que es un tipo interesante!

Dicho esto intentaré ser lo más objetivo posible. Que el tema de si el videojuego es arte lo dejo para otro día. Y sus declaraciones de que un videojuego sin armas es posible las traeré a la palestra en otra entrada. Por aquello de que hay decenas de juegos donde no hay un arma. Ni siquiera para hacer cuatro disparos aburridos en una galería de tiro.

Fahrenheit5

Fahrenheit salió al mercado en 2005 y supuso una revolución. ¿Merece tal apelativo? Bueno, hay quien cree que este juego fue el primero en incluir QTEs y popularizarlos. Pero lo cierto es que no los creó. Ya en Shenmue había QTEs, en Resident Evil 4 que también es anterior había QTEs y podemos remontarnos incluso décadas atrás. ¿Los popularizó? Yo diría que esa hazaña la consiguió CAPCOM con el ya nombrado Resident Evil 4.

Aun así no hay que quitarle el mérito al juego: Se atrevió a meterse en un terreno con poca popularidad como son las aventuras interactivas y las trajo al gran público. Todo lo que hoy conocemos de Telltale Games, que al principio hacía aventuras gráficas por episodios como las de Sam & Max, Tales of the Monkey Island, o juegos como Until Dawn, no habrían sido lo mismo sin Fahrenheit.

El juego nos pone nada más empezar en la piel de Lucas Cane, un tío normal que sin comerlo ni beberlo se encuentra con que ha matado a alguien. Rápidamente debemos esconder su cuerpo y limpiar la escena del crimen lo mejor posible para poder escapar del lugar. Una premisa más, nada raro. Hasta que encuentran el cuerpo, llaman a la policía… Y te toca jugar como los detectives que siguen la pista a Lucas.

Fahrenheit2

La historia va avanzando, va presentándote a los personajes, va profundizando en ellos y rápidamente sabemos muchísimas cosas sobre sus vidas: Quiénes son, qué anhelan, qué les preocupa, su vida sentimental, su situación personal… Eso te ayuda a comprenderlos mejor, a saber por qué van haciendo ciertas cosas y tomando ciertas decisiones, etc.

En todo esto sin embargo nos encontramos una gran limitación porque los caminos narrativos que nos presenta Fahrenheit no son muchos. Diría incluso que solo hay uno o dos. Y se nota porque las decisiones que tomas parece que las vas tomando un poco a la fuerza. Esto tampoco se notaría tanto si se sabe cuándo jugar a Fahrenheit, y la respuesta a esa pregunta es sencilla: Antes que a cualquier otra obra posterior de Quantic Dream.

Siendo justos, estas limitaciones se ven muy condicionadas por esos momentos en los que los títulos Heavy Rain y Beyond logran sorprenderte, de ahí que diga que es mejor jugar a Fahrenheit antes. Tampoco es algo grave si no se hace. Hubo varios momentos que probando ciertas cosas acabé con alguien muerto, o en una situación no prevista que llevaba al final de la partida. Ahí es cuando piensas que otro juego habría seguido esa rama, pero aquí no.

Fahrenheit3

Es cierto que solo hay que acostumbrarse y entender el título, pero me gustaría analizar una escena del principio. Al poco de empezar un niño cae en un lago helado, y Lucas, que ya está siendo buscado por la policía, tiene que decidir si tirarse o no. Yo me tiré a por el crío y antes de que llegase un policía que había visto la escena, me fui. ¿Resultado? Fin de la partida. No sé si podía no tirarme a por el niño, la verdad. Pero una vez me tiré, ¿Por qué no huir? El juego te obliga a hacerle el boca a boca y que el policía te reconozca. ¿Por qué?

El control sí es algo criticable ahora y entonces. Es horrible. Sobre todo porque me empeñé en pasármelo con el Steam Controller, y ciertos QTEs al principio se me hicieron muy cuesta arriba. Peor es el control con teclado, donde el movimiento tipo tanque de los protagonistas lo hacen injugable. No sé por qué esta manera de moverse por el escenario es más compleja (o así me lo ha parecido) con teclado la verdad. Ni tampoco entiendo que hayan diseñado un sistema tan tosco. En cuanto a los momentos críticos de la historia, que son esos QTEs con límite de tiempo, tanto con mando como con teclado y ratón son bastante asequibles.

Fahrenheit4

Ha habido momentos donde la narrativa iba a más y los personajes se enfrentaban entre ellos o a una situación que podía superarles. Aquí ha habido ciertos instantes que me han encantado, como cuando manejando a la detective, que sufre de claustrofobia, tienes que adentrarte en un sótano para ver unas grabaciones. Durante todo el tiempo hay que ir controlando la respiración mientras buscamos aquello a por lo que hemos bajado. Serán dos o tres minutos pero se hacen agónicos. Logran que sientas lo que está sintiendo ella, que pienses como ella. Una mezcla de “tranquila, respira” y “¿dónde leches está esto?”

Por otro lado, los momentos de persecución, sobre todo los que protagoniza Lucas, no me han parecido tan bien ejecutados porque te meten mucho QTE en medio de la pantalla y sin mayores alicientes. No están implementados. No es un “joystick arriba” para saltar, por ejemplo. Esto provoca que en momentos donde está pasando algo grave, el jugador esté a otra cosa sin acabar de enterarse. Por suerte llego como una década tarde, porque aprendieron de este fallo.

Fahrenheit7.jpg
No ha habido foto que haya sacado en la que la tía esta haya salido bien.

El juego cuenta con un sistema de vidas para Lucas y un sistema de coleccionables. Las vidas, que se consiguen encontrando rosarios, sirven para esos momentos donde la paranoia del protagonista le asedia y te conceden un intento más. Los coleccionables son cartas y no me quedó clara su utilidad. Volviendo al tema de los rosarios debo decir que en ningún momento llegan a escasearte las vidas y cuando entran en acción le dan el toque justo de protagonismo. Como esos momentos no son tampoco especialmente difíciles, cuando te matan no te agobias en plan “voy a palmar”. Yo creo que fallé dos veces y en ningún momento me sacaron de la experiencia. Vuelves a empezar un poco antes y muy rápidamente.

Fahrenheit8Fahrenheit cuenta además con un sistema de estrés. Cuanto más estresados estén los protagonistas peor. Porque ciertos sucesos les irán cambiando el ánimo, algunos para bien y otros para mal. Por ejemplo, pararse a beber agua reduce el estrés un poco; hablar con un ser querido puede reducirlo considerablemente; y una mala noticia, por ejemplo, puede hacer que caiga en picado. ¿Esto en qué afecta? En que si el ánimo baja a 0, el personaje no podrá continuar con la historia y habrá que empezar desde un punto anterior.

Fahrenheit6

Entiendo que se le haya dotado al juego de algo así, sobre todo en el caso de Lucas. Pero me habría gustado más que no porque en el fondo solo entorpece y hace que en muchos momentos no estés a lo que tienes que estar, o no respondas lo que quieras responder en pos de que tu personaje no se altere.

En definitiva, Fahrenheit me ha parecido un buen juego donde su punto fuerte, la historia, cumple de sobra. Sobre todo porque cuando lo empiezas no te esperas los giros que va a tener. No es que sean una locura, pero es imposible que nadie sepa por dónde va a salir el juego. Tiene sus puntos negativos, sí. Y hay algunos que no he mencionado como su paupérrimo doblaje al español empañado por el infame Tomás Rubio (creo que en el análisis de Syberia II hablaba de ello). Pero creo que la experiencia en general es muy positiva.

Fahrenheit1

Los personajes me han gustado. Vale que uno de los detectives sobra totalmente y en cuanto la historia me hizo elegir si se quedaba o se iba de la ciudad, no dudé en mandarlo bien lejos. Y antes que lo habría hecho. Pero aun así se nota que está bien construido. Muchos personajes parten de un cliché: El sacerdote súper pío; el afroamericano con estética de los 70… Pero luego van descubriendo sus tonos grises, como la infancia que pasaron juntos Lucas y su hermano.

Este juego se lo recomendaría principalmente a quien quiera adentarse en la obra de Quantic Dream y también a quien quiera entrar en los videojuegos en general. No es muy difícil, engancha, y hace que el jugador se ponga en la piel de sus protagonistas. No obstante, el juego es recomendable para cualquier jugador, veterano o no, que disfrute con las historias.

7,5/10

2 comentarios en “Análisis – Fahrenheit: Indigo Prophecy Remastered”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s