Análisis – Assassin’s Creed Origins

Título: Assassin’s Creed Origins
Desarrollador: Ubisoft Montreal
Plataforma: PC (versión analizada); PS4; Xbox One
Género: Acción ; Aventuras
Año de lanzamiento: 2017

Egipto me flipa. Me pasa como con Venecia: Me sacas un videojuego con estas ambientaciones y ahí estoy yo preparando mi cartera gustosamente. Si encima el precio es irrisorio y me regalan otro buen puñado de juegos que, a buen seguro no voy a probar jamás, ¿cómo resistirme?

Cuando salió a la venta, los medios alabaron Assassin’s Creed Origins por su renovado aspecto gráfico, sus añadidos a las mecánicas del juego y otras muchas cosas. Ahora bien, ¿está justificada tanta adulación? Porque no sería la primera vez que leemos a medios importantes como MeriStationIGN poner por las nubes una entrega que resulta ser nefasta. Para comprobarlo, vamos a conectarnos al Animus y viajar más de 2.000 años atrás en el tiempo. Concretamente al periodo helenístico.

AC Origins 4

No me gustan esos artículos que te plantean una duda para luego meterte cincuenta párrafos de relleno escritos con la finalidad de que te quedes en su web para ganar dinero. Yo no gano dinero con esto así que responderé ya: Assassin’s Creed Origins merece la pena.  Tanto que es el mejor juego de la saga que he jugado. Se nota mucho el descanso que dio Ubisoft a la franquicia, lo que no quita que detrás de esta afirmación venga un buen torrente de peros. Dicho esto, quien quiera seguir leyendo que siga.

Vamos a empezar por el principio. Esta entrega llega después de un parón de dos años sin una entrega de la franquicia. Durante ese tiempo, Ubisoft Montreal aprovechó para plantearse cómo podía evolucionar la serie Assassin’s Creed. Y esta evolución pasa, muy acertadamente, por una pequeña revisión de su jugabilidad sin que se vean afectadas las mecánicas. Esto significa que seguimos estando ante un Assassin’s Creed, pero con ligeras mejoras que lo convierten en un punto y a parte, pero también en un nuevo comienzo.

AC Origins 2
El combate sigue siendo tan gratificante como siempre.

No quiero que nadie me malinterprete, y sé que esto puede chocar con lo que ya he dicho: Assassin’s Creed Origins es, en esencia, lo mismo de siempre. Mejorado, vale. A las mecánicas que ya nos son familiares se añade un mapa enorme por explorar y cargado de pequeños detalles. Además podremos cambiar nuestra ropa (nada nuevo), pero también las armas y el escudo por otros con mejores estadísticas. Sí, el juego introduce por primera vez un ligero toque rolero que le sienta de maravilla, aunque no cambia en nada

En Origins encarnamos a Bayek de Siwa, un respetado medjay cuyo hijo ha sido asesinado por un misterioso grupo de enmascarados. Enseguida empezará una historia de venganza donde poco a poco se irá destapando una sociedad secreta que controla Egipto en las sombras. Así de chula me ha quedado la sinopsis, y debo decir que resulta agradable darse de bruces con un mundo abierto donde la premisa no te urge a la hora de completar los objetivos. También es cierto que llamándose Assassin’s Creed Origins, si has jugado a cualquier entrega anterior, sabes cómo va a acabar la historia. Sí, aquí se narra el origen del Credo de los Asesinos.

AC Origins 1
Nos encontraremos mil momentos dignos de una postal.

La trama en sí funciona bastante bien, y aunque es entretenida, tiene momentos en los que no solo flaquea sino que, de hecho, se me ha hecho aburrida. El tema de ir descubriendo poco a poco una sociedad secreta mientras compruebas lo larga que es su sombra, es algo que Ubisoft ya supo contarnos en XIII. Aunque entonces era una trama arrancada directamente de un cómic fránces, supo tratarla de manera que en cada nivel del juego, sintieses su influencia. En Assassin’s Creed Origins, sin embargo, está tan diluida en la sociedad egipcia, que no transmite esa sensación de estar enfrentándote a un gigante en las sombras. Más bien parece que son cuatro amigos con mucha influencia que hacen cosas. No hay una gran revelación al final ni nada.

Donde más brilla Assassin’s Creed Origins, sin duda, es en su mundo. Un enorme mundo vivo, con una cantidad enfermiza de detalles, con decenas de cosas por descubrir (incluida la mítica TARDIS). Cada localización me ha parecido una pasada, y poder estar ante las Pirámides de Giza, la Esfinge o caminar por una Alejandría en su apogeo me ha parecido toda una experiencia. También hay desierto, mucho desierto. Pero incluso ahí nos será difícil avanzar sin descubrir algo.

AC Origins 3
Trepar por el Faro de Alejandría es algo que solo podremos hacer en AC Origins.

Como viene siendo habitual en los juegos de Ubi, tendremos mil cosas por hacer: Misiones secundarias, bases enemigas, coleccionables… Pero en este juego he sentido que estaban mejor incluidas. No las he sentido como un añadido metido con calzador como me sucedió con los The Crew. Aquí no es tan intrusivo, y como siempre: Si quieres hacerlo, lo haces.

El conjunto de misiones secundarias es gigantesco y aunque han tratado de que no sean repetitivas, no lo han conseguido. Las mecánicas son las que son, y al final del día, todas tienen la misma estructura. Juegos como Fallout 3 compensan esa repetición en sus mecánicas con unas subtramas muy buenas. Uno al final acaba completando esas misiones secundarias por su historia más que por sus mecánicas. Assassin’s Creed Origins sin embargo, plantea las mecánicas como punto central de sus secundarias, motivo por el cual, estas acaban resultando repetitivas. No obstante, incluso yo he hecho la mayoría.

Las misiones principales también acaban resultando altamente repetitivas, y además la mayoría me han parecido exageradamente sencillas. En las clásicas misiones que veíamos en Assassin’s Creed II o incluso Unity donde debíamos colarnos en una fiesta o similar para matar a alguien sin que nos vieran, encontraba cierto reto. Pocas misiones he visto aquí que me planteasen algún problema serio. He llegado a despejar zonas enteras con un arco y, literalmente, seis flechas. Y si he tenido problemas, se ha debido a que mi nivel estaba por debajo de los enemigos.

AC Origins 5
El juego está hecho con todo lujo de detalles.

Cuando uno se planta ante las últimas misiones es cuando se da cuenta de que todo lo que gira entorno a Origins es exactamente lo mismo que hemos estado viendo pero con bastantes añadidos y un buen maquillaje en forma de estadísticas que al final del día no resultan efectivas. Tendremos habilidades por desbloquear, sí, algunas interesantísimas. Pero basta con tener el nivel necesario de cada zona para poder avanzar independientemente de todo lo demás. No siento que la parafernalia que hay a su alrededor sea útil de verdad.

Por cierto, antes de que lo olvide: Hay misiones de barcos. Yo las detesto con toda mi alma desde que aparecieron en la tercera entrega. Me parecen tediosas, cansinas y sobrantes. Pero eh, a quien le guste que sepa que hay dos. Metidas con calzador.

¿Recomiendo Assassin’s Creed Origins? Ciertamente estamos ante un título que no  busca revolucionar el sector. Ni es un juego en el que vayan a fijarse otros títulos que no sean sus mismos sucesores. Ubisoft ha ido a lo seguro, ha metido una pequeña personalización de Bayek y muchísimo contenido en un mapa enorme. Recomendaría el juego si te encanta Egipto o si te gusta la saga Assassin’s. De lo contrario, seguramente este Origins te parecerá más de lo mismo y acabará pareciéndote repetitivo.

7,5/10

 

 

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s