Análisis – Titan Quest Anniversary Edition

Título: Titan Quest Anniversary Edition
Desarrollador: Iron Lore; THQ Nordic
Plataforma: PC (versión analizada); Nintendo Switch; PS4; Xbox One
Género: RPG de Acción
Año de lanzamiento: 2016 (Juego original lanzado en 2006)

Aviso a navegantes: Titan Quest es uno de mis videojuegos favoritos, el que más me gusta de su género y el segundo título al que más horas le he echado en Steam, y eso que lo compré este año. Vamos que a lo mejor no soy todo lo objetivo que podría ser. Como curiosidad os puedo contar que fue el primer juego que compré a través de Internet y lo hice en la web de Game, a 12€ de nada.

20190516200527_1

Vayamos al lío. Titan Quest es un Action-RPG tipo Diablo inspirado en la mitología clásica. La historia nos llevará por Grecia, Egipto y Oriente (China) para combatir una extraña amenaza que ha provocado que las bestias se vengan arriba y ataquen a los hombres. El argumento es más simple que el mecanismo de un chupete, pero cumple. Lo más importante es que nos hará visitar lugares tan geniales como las Pirámides de Giza, el Oráculo de Delfos o la Gran Muralla.

Titan Quest es un juego sencillo, muy sencillo. Pero solo si sabemos jugarlo como se debe. Ofrece varias opciones de creación de personaje, hasta casi treinta clases distintas que pasan por Guerreros, Cazadores, Chamán… Pero también por Berserkers, Hechiceros, Oráculos, Evocadores, Profetas… A todo esto hay que sumar una cantidad enfermiza de armas y equipamiento. Pero enfermiza, ¿eh? Lo que pasa es que si no sabemos aumentar bien nuestros atributos (lo de siempre: fuerza, destreza, inteligencia…), se nos puede hacer muy muy cuesta arriba.

20190609163028_1.jpg
Pocas aventuras hay tan épicas como Titan Quest.

Antes de comenzar este análisis me puse a leer alguno que otro para poder ver de qué hablaban por si había algo que pudiera estar olvidando. Y madre mía. Concretamente el análisis de Vandal me ha dado vergüenza. Quería comentarlo porque a lo mejor uno llega aquí después de leer semejantes barbaridades. El juego original tiene sus años, es cierto, y hay que tenerlo en cuenta a la hora de jugar. Pero Titan Quest no es una obra donde los gráficos, las animaciones o “el propósito” de los escenarios sean de relevancia. Es un Action-RPG de la vieja escuela, como podría serlo Diablo II, con una estética que pese a todo, a día de hoy sigue dando el pego. No en vano hablamos de un videojuego en vista cenital.

Volviendo a su jugabilidad, esta es exquisitamente simple. Avanzas por el mundo, explorando el mapa y derrotando bestias. Si se juega en PC, hay que prepararse para pulverizar el botón izquierdo del ratón, pero en ningún momento se me ha hecho repetitivo. Esto es porque constantemente estás obteniendo nuevo botín, constantemente estás recorriendo el mundo y descubriendo zonas o enemigos nuevos. Titan Quest se permite el lujo de ofrecer 30 o 40 horas de juego sin despeinarse ni acudir al farmeo. Que lo hay.

20190601190205_1
Las cuevas suelen guardar infinidad de tesoros e innumerables peligros.

De hecho, aunque no sea algo realmente necesario, el farmeo está ahí como una opción. Durante el juego podremos encontrar unos pergaminos que nos permitirán crear Artefactos. Estos objetos nos mejorarán ciertas estadísticas y nos podrán dar habilidades de lo más útiles. Para conseguir artefactos necesitaremos fórmulas arcanas, que generalmente las darán los enemigos muy de vez en cuando.

Por si fuera poco, como pasa con las armas, están catalogados por su rareza. Desde menores a divinos. Para la mayoría necesitaremos pergaminos (que valen una pasta, aunque al final el dinero no será un problema), reliquias y Dijes de monstruo. Tanto estos como las reliquias no sirven exclusivamente para crear Artefactos: Son mejoras que podemos imbuir en nuestro equipo para que tenga unos atributos extra (mayor daño por veneno, mayor índice de recuperación, cosas así). Conseguirlas tampoco es algo sencillo. Los monstruos de vez en cuando dejarán caer fragmentos de dijes y reliquias. Para los primeros necesitaremos reunir cinco, y para completar una reliquia, tres.

20190612180602_1
Tocará enfrentarse a huesos muy duros de roer.

Todo eso, sumado a una ingente cantidad de logros donde se nos pedirán hazañas como pasarnos el juego sin morir o subir al máximo ciertas clases de personajes, dan como resultado horas y horas y horas de juego que se pueden aprovechar todavía más si jugamos online con amigos. ¿Es necesario? No, para nada. Pero puede ser divertido igual.

Además de las misiones principales que nos obligarán a ir de un lado a otro salvando el mundo y derrotando monstruos, tendremos a nuestra disposición un buen puñado de misiones secundarias. Y es aquí donde encuentro el primer punto negativo de Titan Quest y que inevitablemente encontramos en la Anniversary Edition. Las misiones secundarias son escasas, apenas cinco o seis por acto, y generalmente las resolveremos sin más a base de matar bestias y recorrer el mapa. Solo una o dos en el juego base y otra en la expansión Inmortal Throne me han dado problemas porque me había dejado huequecitos del mapa sin explorar.

20190617171900_1
La variedad de localizaciones es enorme.

Las misiones secundarias se agradecen, como también se agradecen que no sean ocho mil como sucedía en Sacred 2. Pero que sean tan poquitas por acto y que se vayan solucionando casi por sí solas les resta mucha importancia. Al final las acabas haciendo casi sin prestar atención a sus diálogos. Pese a todo lo malo y lo que pueda parecer, hay secundarias bastante interesantes y con recompensas muy suculentas por lo que os recomiendo hacerlas todas.

Siguiendo un poco con los aspectos negativos de Titan Quest creo que un gran fallo y que hará que mucha gente no lo termine, es que el juego no perdona a la hora de hacer un personaje. Hay varias posibilidades e infinidad de variaciones si valoramos equipaciones, pero no todo vale. Y el juego puede hacerse excesivamente cuesta arriba si no sabemos cómo proceder. Tan cuesta arriba que aunque vayas varios niveles por encima, a nuestro héroe le darán caña igual.

20190601105530_1
El juego cuenta con un ciclo día-noche.

El resto de críticas que he leído: Gráficos, bugs… Bueno, no me parecen excesivamente graves. Yo no he tenido más que un fallo, que efectivamente fue que me quedé “bloqueado” detrás de una roca y no podía hacer nada. Me pasó dos veces seguidas en la misma roca y si no recuerdo mal, fue en Ragnarök por lo que no habría que tenerlo en cuenta para este análisis (ya hablaré de esta expansión por separado). Los gráficos por otro lado, son los que eran hace ya más de diez años. Han cambiado el HUD para que sea más sencillo, aunque yo he jugado con el clásico por la nostalgia. También han dado soporte para que se pueda jugar a mayores resoluciones y se agradece. En su día no me parecieron malos gráficos y todavía hoy me parecen bastante buenos para su época. Es cierto que puede que no sean los mejores a día de hoy pero eso nadie lo duda. Tampoco creo que a nadie que le llame la atención Titan Quest vaya a dejar de jugarlo por sus gráficos.

Como he dicho al comienzo del análisis, el juego original contaba con tres actos que nos permitían recorrer la Grecia, Egipto y Oriente clásicos enfrentándonos a diversos monstruos mitológicos que van desde faunos a minotauros, pasando por chacales, djins (genios), etc. En este sentido, el plantel de enemigos que ofrece Titan Quest es bastante grande, aunque sobre el papel tantas criaturas quedan resumidas en unas pocas en función de su comportamiento, debilidades, etc. Esto no evita que se disfrute de cada enemigo por igual.


¿Cómo se accede a Inmortal Throne?

20190626193325_1

Esta edición aniversario cuenta además con la expansión Inmortal Throne, que nos lleva al mismísimo Inframundo una vez hayamos logrado terminar la historia principal. Añade fácilmente diez o doce horas de contenido, nuevos escenarios, nueva trama, misiones, enemigos… De todo. Es la expansión “original” por así decirlo, la única que salió casi a la par que el título y merece mucho la pena. Sé que hay gente que se pregunta «¿cómo puedo acceder?», pues ya lo sabéis. Una vez venzáis al jefe final, se abrirá un portal al Acto IV.

Inmoral Throne sabe mantener el nivel de los tres actos anteriores, y gracias a ella hay nuevas clases y objetos. Si te gusta el juego base y ya que lo tendrás instalado, no dudes en darle una oportunidad. En general, Titan Quest es un digno sucesor de los Action-RPG, con todo lo bueno que debe tener un juego de sus características. ¿Fallos? Creo que los fallos se deben más al propio diseño del juego y a cómo se concebían las mecánicas años atrás que a otra cosa. Sin embargo, ciertamente eso no lo hace accesible para todo el mundo. Estad atentos, porque la expansión Ragnarök tendrá su pequeño análisis. De momento con Anniversary Edition tenéis juego para semanas.

8,5/10

Un comentario en “Análisis – Titan Quest Anniversary Edition”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s