Especial Ciclo Lovecraft – Stygian: Reign of the Old Ones

Empezamos el último volumen de este ciclo tan especial para homenajear el trabajo de Howard Philips Lovecraft. Hemos podido hablar de Call of Cthulhu, The Sinking City, y Bloodborne. Hemos hablado de lo difícil que puede resultar plasmar el Horror Cósmico en un medio audiovisual y la importancia de empatizar con el protagonista. También hemos visto cómo Bloodborne desechaba los Mitos como un reclamo para no perder el elemento sorpresa. ¿Qué nos queda entonces? Un último paso. Ir un poco más allá y ver cómo se podría adaptar el famoso juego de mesa La llamada de Cthulhu a videojuego. Y para eso toca hablar de Stygian: Reign of the Old Ones.

Análisis – Stygian: Reign of the Old Ones

Título: Stygian: Reign of the Old Ones
Desarrollador: Cultic Games
Plataforma: PC
Género: RPG ; Horror
Año de lanzamiento: 2019

Stygian tiene una peculiaridad que lo diferencia enormemente de todos los demás títulos basados en los Mitos. Una particularidad que no está a simple vista y que, sin embargo, marca una gran diferencia con los títulos mencionados anteriormente. A diferencia de ellos, no juega con la anticipación ni trata de recrear ese proceso de investigación, descubrimiento y posterior caída a la locura tan arquetípica en el Horror Cósmico. Stygian da por sentado que conoces este mundo, que conoces el punto de partida, y arranca justo después de lo que suele ser el clímax de la narrativa lovecraftiana.

Aquí ya ha sucedido lo peor: La Humanidad está acabada; y los Grandes han despertado. El breve período de paz en el que había vivido el Hombre ha acabado. Y ahora toca sobrevivir en un mundo de pesadilla. Uno puede pensar que desarrollar la historia bajo estas condiciones puede reducir el miedo o el desasosiego que puede provocar la atmósfera pero nada más lejos de la realidad. Stygian hace algo muy bien, y es mostrar el terror como algo ordinario. Si uno hecha un vistazo a la mayoría de juegos de horror, estos buscan generar una atmósfera oscura donde la tensión se palpa. Es como si ese miedo se ocultase a la vuelta de la esquina. Sin embargo, aquí no. Aquí campa a sus anchas y lo veremos como parte del día a día, cosa que a mí personalmente me parece más horripilante, pues veremos la miseria del ser humano en todo su esplendor y cómo los habitantes de Arkham se han acostumbrado a ello. Es por tanto que presenciaremos desmembramientos y ritos paganos ante la más absoluta pasividad por parte de la gente, como quien ve a alguien paseando al perro.

El horror campa a sus anchas por Arkham.

Tratándose de un juego de rol es normal que uno se pregunte: ¿Cuál es la historia que cuenta este título? En Stygian dado que la ciudad está perdida, nuestro personaje sólo querrá buscar la manera de salir de Arkham, que ha quedado separada del resto de la Civilización. Además de esto, sufrimos una serie de sueños donde se nos presenta un sujeto conocido como el Hombre Funesto. Este extraño personaje nos dará un poema que debemos descifrar. No es que sea el punto de partida (o el argumento) más condenadamente interesante del mundo pero realiza su función y engancha. Además encaja muy bien con los gráficos y la ambientación por lo que si tomamos el juego con ganas, sin duda sabrá atraparnos.

En el tema gráfico el juego puede parecer algo extraño. Y digo extraño porque la primera vez que lo vi me despertó una sensación extraña e inquietante. En parte he de decir que no me gustó. Hasta que decidí probarlo. Entonces como he dicho antes, uno descubre lo maravilloso que resulta porque transmite lo que quiere: Inquietud. Me recuerda enormemente a las portadas de las novelas pulp de los años veinte, así como de esas revistas tipo Weird Tales donde Lovecraft solía publicar. Las animaciones quizás sea donde más flaquea el título pero bueno, dado que la mayoría del tiempo lo vamos a pasar leyendo tampoco es que importe mucho.

Lovecraft aparece en el juego como su alter ego literario Randolph Carter.

Es necesario aplaudir la labor que han llevado a cabo a la hora de detallar cada rincón con un dibujo hecho a mano y que no se corta a la hora de mostrar y representar la crudeza de Arkham. Además, lo que el apartado audiovisual no llega a mostrar por falta de recursos, queda muy bien complementado con las descripciones que va presentando el propio juego mediante texto. Stygian está en un castellano condenadamente bueno, por cierto. El trabajo de traducción es sobresaliente, llegando a eclipsar a muchísimos juegos Triple A.

Volviendo a la narrativa, cabe destacar que cualquier fanático de Lovecraft se va a cansar de la cantidad tan abrumadora de guiños y referencias que incluye el título a obras de Lovecraft. El viejo terrible, La llamada de Cthulhu, La sombra sobre Innsmouth, Los sueños en la casa de la bruja, La música de Erich Zann… La lista sigue y sigue, y desde luego como me pusiera a enumerar cada uno de los huevos de pascua que han metido al respecto os tiraríais leyendo hasta mañana.

La locura también juega un papel importante en Stygian.

Como juego de rol, es importante que nos paremos a hablar de las mecánicas y, sobre todo, de la clase de juego al que nos enfrentamos. Stygian, como no podía ser de otra manera, toma la base de la creación de personajes del juego de rol y nos permite crear un protagonista con su pasado y sus creencias además de características como resistencia, inteligencia y demás tan típicas ya en cualquier juego de corte rolero de los últimos años.

Como está inspirado en los Mitos, no podía faltar la barra de cordura a la que se añade otra de angustia. Son cosas que pueden sonar parecidas pero que guardan más relación entre la vida y la experiencia respectivamente que entre ellas mismas. Si la cordura llega a cero, ocurre como con la vida: Moriremos. Y si la barra de angustia se llena, desbloquearemos una serie de «mejoras» en forma de enfermedades mentales y características negativas. No son tan intrusivas como puede ser en Darkest Dungeon, pero aun así son todo un puntazo. El juego calcula muy bien en qué punto aproximado de la aventura llenarás la barra de angustia por primera vez, acomplándolo a la perfección en la curva de dificultad.

Hay estampas realmente cuidadas que demuestran el cariño de Cultic Games por los Mitos.

Son muchas cosas las que hay que tener en cuenta en Stygian: Reign of the Old Ones, pero por suerte se toman su tiempo en ir presentándolas por lo que no te sientes abrumado en ningún momento. Las armas tienen sus características, la ropa también, tendremos diferentes respuestas en función de nuestras habilidades y posibles enfermedades mentales, podremos aprender hechizos arcanos, tendremos que cuidarnos de no contraer adicciones (al alcohol y las drogas), debemos dormir, comer, etc. Como digo, hay mucho que tener en cuenta, pero de verdad que en ningún momento abruma.

Me dejo alguna cosa en el tintero, como los artefactos o el sistema de misiones que no ofrecerá ayuda de ningún tipo. Si te dicen que tienes que ir al número X de la calle Y, búscate la vida e investiga. ¿Qué puedo decir? ¡Gracias Cultic Games por entender lo que significa un sistema de mundo abierto!

El sistema de combate por turnos me ha recordado levemente al de la serie Heroes of Might & Magic. Así en plan gratuito.

Toca hablar del último palo antes del giro argumental que os depara en este análisis. Stygian presenta un sistema de combate por turnos en vista cenital y por casillas donde cada personaje tendrá la oportunidad de utilizar unos puntos de acción para desplazarse, disparar, recargar y demás. Es una mezcla entre los combates de la saga Heroes (sobre todo los clásicos) y el clásico sistema por turnos visto en Wasteland 2, Omerta City of Gangsters, etc.

Como en cualquier obra Lovecraftiana, no es que seamos aquí unos Batman de la vida y el juego mismo nos propondrá que huyamos de los combates, algo que resultará más sencillo cuanto más aguantemos en estos. Lo aconsejan hasta tal punto, que tanto si llegamos al final de la batalla como si no, ganaremos experiencia. Y angustia. Como pasaba en Planescape: Torment, podremos pasarnos el juego sin apenas combatir más de un par de veces.

La ciudad de Arkham está tomada por dos facciones que se han hecho con el poder: Los fanáticos religiosos y los mafiosos.

Y toca hablar del final. No a nivel argumental, tranquilos. Aquí no hay destripes narrativos. Stygian: Reign of the Old Ones es el mejor juego del mundo… Para detectar posturetas. ¿Quieres saber si un medio analiza los juegos antes de pasárselos y va de que se los ha acabado? Lee su análisis sobre Stygian, si es que tiene. Y si no os encontráis un apartado poniendo a caldo el final del juego, es que no se lo han pasado. Porque me niego a creer que absolutamente nadie que haya llegado a los créditos en Stygian no se haya sentido estafado. He dicho un par de veces eso de «el final del juego» cuando realmente toca hablar de la ausencia de éste. Y os aseguro que llevo semanas dándole vueltas al tema porque para mí el juego es un auténtico 10/10 hasta que termina. De repente. Sin más. Con la mitad de las misiones todavía pendientes. Ce finit.

Hace años, cuando estudiaba Economía en la universidad, un profesor me suspendió con un 4 porque de las diez preguntas dejé una en blanco. En la revisión me explicó que tenía un 9/10, la nota más alta de toda la promoción, pero que al encontrarse una pregunta en blanco no había nada sobre lo que puntuar y decidió suspenderme. Sigo pensando que ese hombre era un capullo, pero no he podido evitar empatizar un poco más con él con este Stygian. El juego es un 10/10 por cómo cuida cada detalle, por la traducción, la música, las mecánicas… Todo. Pero me resulta inevitable sentir que falta medio juego. Y uno se pone a leer al respecto, por si acaso es que el juego está en acceso anticipado o si tienen previsto continuarlo y no hay nada.

Stygian es esto. Es lo que hay. Es como leer Tintín y el Arte-Alfa, sólo que aquí no se ha muerto nadie. Nunca me había pasado algo así en un videojuego y de verdad que no sé qué nota ponerle. ¿Le pongo un 9/10 porque es perfecto e ignoro el final? ¿Trato de buscar —que la encontraré— una justificación a un final así? ¿Le calzo un 4/10 porque me parece una chapuza? ¿Un 0/10? Sólo puedo decir que Stygian es hasta la fecha uno de los mejores juegos que Lovecraft ha inspirado, que se deja disfrutar y que lo hagáis. Disfrutadlo y saboreadlo como se disfruta de la vida: Sabiendo que, llegados a un punto, termina. Y dejaremos cosas pendientes y muchos asuntos sin resolver.

-/10

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s