Archivo de la etiqueta: Narrativo

Análisis – Hellblade: Senua’s Sacrifice

Título: Hellblade: Senua’s Sacrifice
Desarrollador: Ninja Theory
Plataforma: PC ; Nintendo Switch ; PS4 ; Xbox One
Género: Acción en tercera persona ; Narrativo
Año de lanzamiento: 2016

Creo que cualquiera que esté metido en este agujero en el bolsillo que son los videojuegos, escuchó hablar en su día del enorme proyecto en el que se habían embarcado los chicos de Ninja Theory. No es para menos: Lo que habían presentado era una auténtica locura teniendo en cuenta que se definen como un estudio indie. Etiqueta que yo, no comparto.

Si Hellblade llamó la atención, fue por dos motivos. El primero, su aspecto visual. Las expresiones de Senua, su protagonista, quitaban el hipo incluso para una súper producción para estudios de mayor calibre (léanse Rockstar Games, Electronic Arts, o Epic Games)Pero no se queda ahí, porque prometían un viaje al interior de una mente enferma. Con todo el respeto que merece.

Seguir leyendo Análisis – Hellblade: Senua’s Sacrifice

Anuncios

Análisis – The Park

Título: The Park
Desarrollador: Funcom
Plataforma: PC (versión analizada); PS4; Xbox One
Género: Narrativo ; Horror
Año de lanzamiento: 2015

Funcom, dicho así sin más puede no significar nada para quien lo lea. Pero esta gente en su momento desarrolló The Longest Journey, uno de las mejores aventuras gráficas de todos los tiempos. Y también sacaron Dreamfall, su segunda parte. Dreamfall Chapters, que continuaba la historia, hasta donde sé, no es suyo. Después se metieron de lleno en el fascinante mundo MMORPG (siglas de Multi Massive Online Role Playing Game para los novatillos) con The Secret World.

¿Y por qué os cuento todo esto? Pues porque si os fijáis en la ficha, Funcom es el desarrollador detrás de The Park. Y debo decir: Quién les ha visto y quién les ve. The Park no es un juego al uso, es más una experiencia narrativa como Dear Esther o, en menor medida, Amnesia: A Machine for Pigs, ambos relacionados con el estudio Thechineseroom.

Seguir leyendo Análisis – The Park